Quién soy

Soy Yamila Flora.

Y antes de enseñar bienestar, lo necesité desesperadamente.

No llegué a este camino por moda espiritual.
Llegué porque viví ansiedad. Desconexión. Exigencia.

Tuve que aprender a frenar cuando mi cuerpo ya no podía más.

 

Cómo nació este espacio

Mi búsqueda nunca fue “ser mística y espiritual”.
Fue volver a mí.

Aprender a gestionar mi mundo interno.
Armonizarme por dentro para luego poder armonizar mi vida: mi trabajo, mis relaciones, mi hogar.

Lo que empezó como una necesidad personal se convirtió en un camino de estudio, práctica e integración.

Estudié y practiqué yoga, reiki, tarot, terapia floral, numerología, registros akáshicos, astrología, arteterapia y diversas herramientas de autoconocimiento durante años. Pero más que acumular técnicas, aprendí a integrarlas y aplicarlas en la vida real.

 

Mi forma de trabajar

Soy profundamente sensible, pero también estructurada.
Valoro el compromiso, la coherencia y la responsabilidad personal y emocional.

No creo en la magia que evade la realidad.
Creo en la práctica constante que transforma.

Enseño a volver al eje cuando la vida se desordena.

Estructura.
Ritmo.
Práctica.
Reconexión.

Porque volver a una misma no es un destino.
Es una práctica.

 

Experiencia y recorrido

Llevo más de 10 años acompañando procesos individuales y grupales.
Más de 200 mujeres han pasado por mis espacios.

Siempre busqué que cada encuentro invite a hacerse preguntas más profundas, a escucharse con honestidad y a tomar decisiones más conscientes.

No soy una guía que te salva.
Soy una mujer que lleva 20 años recorriendo su propio camino, aprendiendo a sostenerse y a gestionarse emocionalmente.

Y sigo en proceso.
Sigo aprendiendo, sanando e integrando.

 

Qué vas a encontrar en este espacio

En esta tienda vas a encontrar:

– Desafíos de reconexión guiados
– El Club Volver a Vos, donde la práctica se vuelve hábito
– Sesiones individuales para procesos más profundos
– Próximamente, encuentros presenciales en un espacio íntimo y cuidado

Este es un refugio.
Un espacio para bajar el ritmo, regularte y recordar quién sos cuando el ruido se apaga.

 

Si algo de esto resonó en vos…

Quizás este también sea tu momento de volver.

🤍